El problema no es lo que te pasa, sino como reaccionas tu frente a lo que te pasa.
No importa lo mucho o poco que hagas, sino "como" lo hagas.
No uses el presente para ninguna fin solo vívelo pues es lo único que existe.

jueves, 15 de enero de 2015

FUERZA Y POTENCIA, PLIOMETRIA, CAPACIDAD ELASTICA, CICLO ESTIRAMIENTO ACORTAMIENTO

Paulo Antonio Castro Molina agregó 7 fotos nuevas.
¿Quieres saltar más?
Bueno, no es tan complicado, pero no es gratis, te lo explico de una forma sencilla.
Muchos deportistas como jugadores de básquetbol, o vóleibol, donde el salto está incorporado en el juego, logran alturas considerables, son capaces de clavar el balón, o poner un remache en lugares inalcansable por los rivales. Muchos de estos jugadores tal vez nunca han levantado pesas, pero logran estas alturas gracias a los saltos del propio juego, bueno, estos atletas son favorecidos por la genética, ya que al igual que todo el mundo nacieron con la fibra explosiva del tipo FTIIb, pero en mayor cantidad. Ya expliqué que todos la tenemos, pero predomina mucho más en los saltadores en atletismo, los corredores de 100 metros planos, los halterofilistas, todos éstos se entrenan en el gimnasio levantando pesas, sentadillas con cargas altas, realizan ejercicios de pliometría (saltos con o sin carga), derivados de la halterofilia, todos ejercicios que ayudarán a mejorar la potencia. Entonces si tu juegas básquetbol, vóleibol, fútbol, y te interesa elevarte por los cielo, ¿Porque no entrenas con pesas, porque no realizan ejercicios de saltos planificados que no sean los propios del partido?..
(Observa la foto del levantador de pesas, mira la altura de su salto sin haber tomado vuelo, ¿como se logra eso?..trabajo de sentadillas con pesos altos, pocas repticiones y pliometría.)
Dale una leída a este artículo, y al final te darás cuenta que no solo tu genética es importante. A propósito, en una oportunidad en un grupo de facebook deje una información similar, y una persona escribió, TENGO UN AMIGO QUE NUNCA HA HECHO PESAS Y TIENE UN SALTO MONUMENTAL. Bueno, eso es genética, pero si nunca ha fortalecido su musculatura, tarde o temprano sus rodillas le pasarán la cuenta, ya que al caer el impacto con el suelo es sostenido por la musculatura de las piernas, pero si no tiene fuerza, este trauma se repercute a las articulaciones, tal como le sucede a la secretaria que está por horas utilizando el teclado, licencia médica por inflamación de los tendones, ¿que sucedio?. fatiga de material.
PLIOMETRÍA.
UN RECORDATORIO.
El témino "Pliométrico" es usado por Zartsiosky, para determinar un tipo de contracción especial que tiene como característica que la fuerza generada por el músculo es menor que las fuerzas externas, es decir aquel tipo de contracción en el cual la fuerza generada por el músculo es menor que la resistencia o carga que se opone al movimiento sucediéndose entonces un cambio en la longitud del músculo pero hacia la elongación.
Donald Chu, en su libro Ejercicios Pliométricos refiere que dicho termino fue acuñado por primera vez en 1975 por Fred Wilt y que sus raíces latinas significan: plyo + metrics interpretadas como aumento mesurable.
Dario Cappa la define como un métodode entrenamiento de la fuerza explosiva, que utiliza la acumulación de energía en los componentes elásticos del músculo y los reflejos durante la fase excéntrica de un movimiento, para su posterior utilización y potenciación durante la fase concéntrica (despegue hacia arriba).
La pliometría se basa en una característica que posee el músculo para acumular energía en su interior sin costo energético, esta acumulación se realiza durante la fase excéntrica acentuada por la caída previa al salto. La energía se almacena a través de los componentes elásticos que conforman la estructura muscular.
Los saltos pliométricos también suelen llamarse saltos en profundidad, o drop jumps.
Donald A, Chu define la pliometría como aquellos ejercicios que capacitan a un músculo a alcanzar una fuerza en un período de tiempo lo más corto posible. Esta capacidad de velocidad-fuerza es conocida como POTENCIA. Aunque la mayoría de los entrenadores y atletas saben que la potencia es el nombre del producto, pero muy pocos han comprendido como desarrollarla.
Fisiología de la pliometría.
Se conoce la pliometría como ciclo de estiramiento-acortamiento o reflejo de estiramiento miotático, los ejercicios pliométricos obligan a los músculos se cargan en una contracción excéntrica (elongación), seguida inmediatamente por una contracción concéntrica (acortamiento).
Las investigaciones han demostrado que un músculo estirado antes de una contracción se contraerá con mayor fuerza y velocidad (Bosco & Komi, 1988). Un ejemplo claro es cuando se hace oscilar un palo de golf, el deportista estira el músculo, lo cual provoca una contracción mucho más forzada.
Entonces, ¿Qué es el CEA?
Ciclo Estiramiento-Acortamiento:
Los movimientos de reacción se producen en una combinación de acción muscular excéntrica y concéntrica. Más precisamente, es un ciclo de estiramiento-acortamiento (CEA) del sistema muscular que es más que la pura adición de la parte excéntrica y concéntrica del movimiento. Comparado con otras acciones musculares, el CEA es un factor en sí mismo (Komi & Bosco 1978; Schmidtbleicher et al. 1978; Bosco 1982; Gallhofer 1987).
En un CEA el impulso concéntrico producido es más elevado que en los movimientos concéntricos “per se”. Generalmente se debería distinguir entre los tipos de CEA, lentos y rápidos. Los CEA lentos se caracterizan por un gran desplazamiento angular en las articulaciones de la cadera, rodilla y tobillo, y una fase de activación de aproximadamente 300-500 ms. Los CEA cortos presentan pequeños desplazamientos angulares en las articulaciones mencionadas, y tienen un contacto con el suelo de 100-200 ms (Schmidtbleicher 1986).
En muchas evaluaciones de salto (por ejemplo: test de Saltar y Alcanzar, test de Abalakov) como también en técnicas especificas del deporte, tales como saltar para bloquear en voleibol o saltos en básquetbol, se demanda el CEA lento. Generalmente para este tipo de saltos hay un contramovimiento. Los CEA cortos pueden observar en las fases de contacto con el suelo de la carrera, en los saltos en alto y en largo, y en las fases de despegue de la mayoría de los saltos de los juegos deportivos. Estos saltos se caracterizan por el movimiento de rebote. Debido a diferentes factores biomecánicos y fisiológicos, los CEA lentos y rápidos se deben entrenar de modos diferentes.
El principal propósito del reflejo de estiramiento o MIOTÁTICO, es monitorizar el grado de estiramiento muscular e impedir los sobreestiramientos. Cuando un deportista salta, precisa mucha fuerza para impulsar el cuerpo hacia arriba en contra de la gravedad, el cuerpo debe poder flexionarse y extenderse con rapidez para dejar el suelo. La pliometría depende en sí de esta acción explosiva del cuerpo para conseguir la potencia requerida para ejecutar el movimiento.
Entonces, cuando se realiza un estiramiento excesivo y existe la posibilidad de un desgarro, los receptores del estiramiento o reflejo miotático, envían impulsos nerviosos propioceptivos a la médula espinal, luego estos impulsos regresan muy rápido hasta los receptores del estiramiento. Mediante esta acción de rebote se produce un frenado que impide que las fibras musculares se estiren más, dando lugar a una poderosa contracción muscular.
Los ejercicios pliométricos trabajan los complejos mecanismos neuronales, provocando cambios musculares y neuronales que facilitan y mejoran la ejecución de movimientos más rápidos y potentes.
Cuanto mayor sea la velocidad con la que un músculo se extiende o alarga, mayor será su fuerza concéntrica después del estiramiento. El resultado es un movimiento más vigoroso para vencer la inercia de un objeto, o el propio peso corporal.
LA ELASTICIDAD MUSCULAR, ¿COMO CALCULARLA?
Si un sujeto ejecuta un SJ y tras aterrizar realiza inmediatamente un nuevo salto, el segundo salto es mayor que el primero. Este hallazgo fue realizado por Marey y Demeny en 1885 (Cavagna et al. 1971). La explicación de esta situación es que en la batida del segundo salto los sujetos son capaces de utilizar la energía de los elementos elásticos producidos en el aterrizaje del primer salto.
Así pues, cuando se estira el músculo previamente se está transformando la energía desarrollada en la fase excéntrica muscular en energía cinética. En el trabajo excéntrico, la fuerza aumenta hasta un cierto punto, paralelamente a la velocidad de estiramiento. El músculo resiste el estiramiento, oponiendo una fuerza mayor a la que se produce en la contracción concéntrica. Esto deriva del hecho que durante la fase de estiramiento, parte de la tensión que se produce proviene de los elementos elásticos en serie del músculo o “serie elastic component” (S.E.C) (Cavagna et al 1971, Asmunssen et col. 1974, Bosco et col. 1983, Bosco, 1987)).
Para que esta energía cinética o energía elástica potencial de los elementos elásticos en serie, sea reutilizable es imprescindible que la transición entre la fases excéntrica y concéntrica sea lo más breve posible (Bosco et al 1985) ya que si esta fase de acoplamiento es demasiado larga (>200/300 ms), la energía elástica se pierde, se dispersa en forma de calor (Fenn y Marsh, 1935).
Así pues, cuando se estira el músculo previamente se está transformando la energía desarrollada en la fase excéntrica muscular en energía cinética. En el trabajo excéntrico, la fuerza aumenta hasta un cierto punto paralelamente a la velocidad de estiramiento. El músculo resiste el estiramiento, oponiendo una fuerza mayor a la que se produce en la contracción concéntrica. Esto deriva del hecho que durante la fase de estiramiento, parte de la tensión que se produce proviene de los elementos elásticos en serie del músculo o “serie elastic component” (S.E.C) (Bosco y col., 1982).
Para que esta energía cinética o energía elástica potencial de los elementos elásticos en serie sea reutilizable es imprescindible que la transición entre la fases excéntricas y concéntricas sea lo más breve posible (Bosco y col. 1982), ya que si esta fase de acoplamiento es demasiado larga (>200/300 ms), la energía elástica se pierde, se dispersa en forma de calor (Fenn y Marsh 1935).
Algunos autores cómo Vélez (1992), reflejan que la capacidad de fuerza no sólo depende de la capacidad del músculo para contraerse, sino que además depende de otros factores o elementos, como la capacidad viscoelástica, que permite pensar más que en diferentes tipos de fuerza, en diferentes formas de manifestación de la fuerza.
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CÁLCULO DEL ÍNDICE DE ELASTICIDAD Y LA CAPACIDAD DE SALTO
Existen numerosos tests y pruebas físicas que evalúan esta capacidad, sin embargo, para el cálculo de la capacidad de salto e índice de elasticidad de miembros inferiores, sobresale por su sencillez y por las numerosas investigaciones realizadas, los tests de Bosco Squat Jump y Counter Mouvement Jump, realizados bien mediante plataformas de contactos (Bosco, 1980) o, las más actuales, de infrarrojos.
a- Squat Jump (SJ):
En esta prueba el sujeto debe efectuar un salto vertical partiendo de una posición semiflexionada con rodillas a 90º, con el tronco recto y las manos a la cintura. No se debe realizar ningún contramovimiento previo al salto, ni ayudarse en la impulsión con los brazos o el tronco.
Este test es utilizado para la valoración de la manifestación explosiva de las extremidades inferiores, las cuáles son típicas en aquellas acciones que se producen de la manera más rápida y potente posible, iniciándose desde posición de parado.
b- Counter Movement Jump (CMJ):
El sujeto debe partir de una posición erguida colocando sus manos en la cintura, realiza un salto vertical máximo. En esta ocasión se realiza un contramovimiento previo al salto por lo que se aprovecha la capacidad elástica de los músculos de las extremidades inferiores implicados en el salto. En el protocolo de Bosco y Komi se desciende hasta los 90º (Bosco, 1980; Bosco, Luhanen y Komi, 1983; Bosco, Komi, Tihany, Fekete y Apor, 1983).
Este test es utilizado para la valoración de la manifestación elástico-explosiva de la fuerza, que se refleja en un rápido movimiento de flexoextensión de las rodillas.
La diferencia entre el Squat Jump o salto sin contramovimiento y el Counter Movement Jump o salto con contramovimiento daría como resultado el índice de elasticidad, ya que lo que principalmente se discrimina es este factor (Bosco, 1987; Bobbert y Schenaugs, 1988)
El índice de elasticidad va a ser fundamental en deportes en los que la capacidad de salto juega un papel importante (Anderson y Pandy, 1993) y por ello es recomendable la realización de tests que regulen y controlen el desarrollo de esta capacidad. Sin embargo, los tests que miden el índice de elasticidad lo realizan en función de un ángulo de rodillas previo al salto predeterminado de 90º, sin tener en cuenta que a otras angulaciones de rodillas el salto y el índice de elasticidad puede ser mayor. Así pues, como objetivo del presente artículo es proponer un nuevo protocolo de salto que permita calcular el índice de elasticidad máximo de cada individuo.
Ya tenemos claro que el SJ es utilizado para la valoración de la manifestación explosiva de las extremidades inferiores, las cuáles son típicas en aquellas acciones que se producen de la manera más rápida y potente posible, iniciándose desde posición de parado.
Valores sobre 35 cm, nos indican que el deportista está levantando en sentadilla profunda entre 110 y 120 kg, valores bajo los 35 cm, nos indican que el deportista está falto de trabajo de fuerza de su tren inferior.
Ahora esos valores dependerán del tipo de deporte, por ejemplo para un levantador de pesas, un valor aceptable es un SJ, sobre 45 cm, y una fuerza relativa sobre 2.0.
En palabras sencillas, ¿para qué nos sirve evaluar el índice de elasticidad?, nos indica si al deportista le está faltando fuerza del tren inferior, (SJ), o le está faltando trabajo pliométrico (CMJ), pues esta prueba mide la manifestación elástico-explosiva de la fuerza, que se refleja en un rápido movimiento de flexoextensión de las rodillas.
Debe existir una diferencia entre ambos saltos mínima de 10 cm, partiendo de la base que el deportista varón se elevo 35 cm en el SJ, y la mujer 25 cm. La diferencia se dará producto del tipo de deporte, es decir, si el atleta evaluado está permanentemente saltando, como es el caso de un voleibolista, y participa de entrenamientos de fuerza, y saltos pliométricos, es muy seguro que esa diferencia (Índicie de elasticidad), se dará sobre el 20%.
Si el deportista tiene un buen SJ, y muy bajo CMJ, su índice no será muy bueno, entonces solamente está fuerte, pero cuando quiera utilizar esa fuerza en momentos cortos y explosivos no podrá hacerlo, es decir, no será funcional.
Te recomiendo evaluar a tu deportista en estas tres pruebas, SJ, CMJ, y el Abalacok, así podrás obtener un perfil físico de fuerza, fuerza explosiva y potencia de tu deportista.
Valores mínimos aceptables.
Índice de elasticidad 15%
Potencia 4800 W. (Ver tabla anexa para ser calculada, o video 1)
Observa este video, puede que te ayude para conocer el perfil de tu deportista:
https://www.youtube.com/watch?v=rzvGHZ8gJZ8
Alternativas para mejorar si los resultados son bajos.
UN APORTE MÁS DE POTENCIA MUSCULAR CAPACITACIONES
Profesor Paulo Castro Molina.

viernes, 9 de enero de 2015

"Lo que pensamos varía nuestra biología"

Bruce Lipton, doctor en Medicina, investigador en biología celular







Me enseñaron que los genes controlan la vida, que en ellos se inscriben todas nuestras capacidades y características, pero es falso.

¿Del todo?
No somos víctimas de nuestra genética, en realidad es el ADN el que está controlado por el medio externo celular.

¿Qué significa eso?
La célula es la vida. Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos.

¿Somos lo que vivimos y pensamos?
Sí, y cambiar nuestra manera de vivir y de percibir el mundo es cambiar nuestra biología. Los estudios que empecé hace cuarenta años demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que llamamos epigenética. Epi significa por encima de la genética, más allá de ella.

¿Y?
Según el entorno y como tú respondes al mundo, un gen puede crear 30.000 diferentes variaciones. Menos del 10% del cáncer es heredado, es el estilo de vida lo que determina la genética.

¿Es el entorno el que nos define?
Aprendemos a vernos como nos ven, a valorarnos como nos valoran. Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.

Pero las creencias están inscritas en lo más profundo de nuestro subconsciente.
Cierto. El subconsciente es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente y utiliza entre el 95% y el 99% del tiempo la información ya almacenada desde nuestra niñez como un referente. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, ganar más dinero, si nuestro subconsciente contiene información de que es muy difícil ganarse la vida, no lo conseguiremos.

¿Entonces?
Si cambiamos las percepciones que tenemos en el subconsciente, cambiará nuestra realidad, y lo he comprobado a través de numerosos experimentos. Al reprogramar las creencias y percepciones que tenemos de cómo es la felicidad, la paz, la abundancia, podemos conquistarlas.

Me suena a fórmula feliz...
Así es como funciona el efecto placebo. Si pienso que una pastilla me puede sanar, me la tomo y me encuentro mejor. ¿Qué me ha sanado?...

¿La creencia?
Eso parece. Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienen razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará.

¿Y eso por qué?
La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo.

O creces o te proteges.
Los procesos de crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la producción de energía necesaria para la vida.

¿Qué significa prosperar?
Para prosperar necesitamos buscar de forma activa la alegría y el amor, y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen procesos de crecimiento. Las hormonas del estrés coordinan la función de los órganos corporales e inhiben los procesos de crecimiento, suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico.

¿La culpa de todo la tienen los padres?
Las percepciones que formamos durante los primeros seis años, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.

Y las creencias inconscientes pasan de padres a hijos.
Así es, los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla.

¿Cómo detectar creencias negativas?
La vida es un reflejo de la mente subconsciente, lo que nos funciona bien en la vida son esas cosas que el subconsciente te permite que funcionen, lo que requiere mucho esfuerzo son esas cosas que tu subconsciente no apoya.

¿Debo doblegar a mi subconsciente?
Es una batalla perdida, pero nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos

Podemos cambiar
No se trata de un gurú de las pseudociencias, Lipton impartió clases de Biología Celular en la facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin y más tarde llevó a cabo estudios pioneros de epigenética en la facultad de Medicina de la Universidad de Stanford que lo llevaron al convencimiento de que nuestro cuerpo puede cambiar si reeducamos nuestras creencias y percepciones limitadoras. El problema siempre es el cómo: cómo cambiar la información del subconsciente. En su libro La biología de la creencia (Palmyra) recomienda métodos como el PSYCH-K. Y en La biología de la transformación (La esfera de los libros) explica la posibilidad de una evolución espontánea de nuestra especie


"Nuestro Orgullo"Arnaldo Gomensoro "Cheche"

Esta editorial va a tener un tono más bien personal. Resulta que este año – me lo recordaban compañeros de generación – cumplimos cincuenta años de haber ingresado al Curso de Profesores del ISEF. Es decir, hace cinco décadas que elegimos formalmente ser profesores de Educación Física.

A pesar de que la decisión era de un poco antes – dado que desde diciembre del año anterior el propio ISEF ponía a disposición de los aspirantes dos meses de cursos “preparatorios” – la inscripción y la prueba de ingreso se formalizaron en febrero de 1964.

Uno de los componentes de esa prueba de ingreso era el abordar la redacción del tema“¿Porqué quiero ser profesor de Educación Física?”. Cada uno, desde su extrema juventud (había compañeros que apenas habían cumplido los 16 años ya que sólo se necesitaban haber aprobado los cuatro años del liceo), abordaba la cuestión a partir de una charla de uno de los docentes – en nuestro caso fue el Prof. Julio Litwin – donde se insistía en tres aspectos.

El primero de ellos estaba destinado a aclararnos – sin dejar lugar a dudas – que el Curso no era un lugar privilegiado donde los deportistas pudieran ejercer una práctica intensiva de su especialidad.

El siguiente se refería al carácter fundamentalmente educativo y de docencia de la profesión. Se insistía en lo que significaba ser “profesor” en su rol como una persona dedicada fundamentalmente a la conducción de actividades físicas en general y específicamente de la enseñanza de habilidades, destrezas, juegos y deportes. Sobre todo, lo que significaba ser “educador”. En ese sentido, se dejaba bien despejada la distancia entre “Profesor de Gimnasia” – como se nos conocía y se nos conoce – y “Profesor de Educación Física”. Y esa diferencia era – sin duda – lo educativo.

Ante la obligada pregunta sobre el rol de los profesores de Educación Física en el deporte de competencia, si bien no se lo negaba (el Jefe de Estudios del ISEF Prof. Alberto Langlade era a su vez preparador físico de Peñarol en uno de los mejores momento de su historia), se le restaba importancia.

Finalmente, nos hacían saber que los que ingresaran al ISEF se hacían portadores de un cometido social de carácter casi misionero. Debíamos tomar las banderas de la Educación Física y llevarla a todos los confines del país, difundiendo su importancia y consiguiendo la mayor adherencia a sus diferentes prácticas.

Este deber ético de llevar esa antorcha (no por casualidad el emblema del gremio de entonces, la Asociación de Profesores de Educación Física – APEFU - era justamente una antorcha), se transformaba ya desde el principio, en nuestro verdadero “ethos”, es decir del conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad" (RAE), que nos iba a acompañar de ahí en adelante.

Mucha agua ha corrido y muchas transformaciones se han ido produciendo en estos cincuenta años. La Dictadura, con su secuela de persecuciones y lo que es peor, su influencia perniciosa en la destrucción de todo lo colectivo, en la promoción de la desconfianza y el miedo y, especialmente, en el desarrollo del individualismo, hicieron que en parte aquel ethos, se perdiera.

Junto a lo que le pasó también a otros educadores, se fue disipando la jerarquía con que la sociedad nos percibía y muchos se fueron transformando en tecno-burócratas, que concebían (y conciben) la profesión como un empleo rutinario, mecánico, casi oficinesco.

Contiguo a ello, una especie de desmemoria colectiva. La Educación Física no tenía pasado, y si lo tenía, era despreciable. Se pretendió desconocer el inmenso aporte de las anteriores generaciones, que no sólo hicieron muy importantes contribuciones desde el punto de vista técnico, sino que fueron constructoras de una identidad como educadores que nos trasciende.

Hay aspectos en la formación de los docentes en Educación Física que hoy, a muchos, nos hacen dudar. No hace mucho, un colega muy destacado reflexionaba sobre si habría sido beneficiosa la transformación de los profesores en universitarios. Es que para muchos, este simple cambio de rótulo (de profesor a licenciado), les significó una verdadera metamorfosis donde los jerarquizados pasaban a ser los “investigadores” (como pasa en el resto de la UDELAR) y se relegaba a los “docentes” a una segunda categoría.

Desde esta publicación y desde el gremio de los profesores, se percibieron estas vicisitudes y se emprendió una frontal lucha por rescatar la original profesión docente. Muchos nos acompañaron mientras otros, no tanto.

Mientras estas confrontaciones de “paradigmas” (utilizando la terminología de moda) se están dando, de lo que si estamos seguros es que ejercer esta profesión, la de profesor de Educación Física, la de docente en Educación Física es – para nosotros – una prerrogativa difícil de igualar.

La experiencia acumulada en este medio siglo, las satisfacciones que tuvimos - que fueron muchas más que los sinsabores - en las diferentes tareas que nos ha tocado ejercer como educadores, como docentes, como enseñantes de la Educación Física, así lo confirman.

Es que la antorcha que nos pasaron nuestros antecesores  - y que esperamos trasladar a las nuevas generaciones -  no se ha hecho tan pesada. Y las razones pasarían por lo reconfortante del propio ejercicio profesional si éste además coincide con la vocación respectiva.

Para finalizar un aserto que debemos compartir con la mayoría de los colegas:  si hoy – luego de cincuenta años – tuviéramos que enfrentarnos a la misma decisión de elegir una profesión, orgullosamente volveríamos a elegir la mejor, la de profesor de Educación Física.

Si. Orgullosamente.

A. G.

domingo, 4 de enero de 2015

DEJARÁ DE FUNCIONAR EL MINISTERIO DE DEPORTES


El pitazo final

La ministra de Turismo y Deportes, Liliám Kechichián, dijo que en el próximo gobierno dejará de funcionar el Ministerio de Deportes y funcionará una Secretaría en el ámbito de Presidencia.

La ministra de Turismo y Deportes Liliám Kechichián informó que en el próximo gobierno dejará de funcionar el Ministerio de Deportes y el área será gestionada en la órbita de Presidencia de la República.
En declaraciones realizadas al periodista Luca Veloz de Radio Nacional, la ministra dijo que el próximo gobierno tiene varios planteos en políticas de promoción del deporte, entre ellos la continuidad de programas como Pelota al Medio y la reactivación de aquellos que funcionaron durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez, como " Knock out a las drogas".
"Se está buscando cuál es la mejor forma institucional, es una decisión tomada por el presidente Vázquez", señaló la actual y futura ministra.
Kechichián recordó que el país tiene 114 plazas de deportes, pero también ha desarrollado políticas para fomentar la competencia en alto rendimiento, en diversas disciplinas.
"Va a ser una secretaría con la jerarquía necesaria para poder desarrollar una actividad que, tanto en lo comunitario como en el alto rendimiento, requiere una atención muy fuerte", señaló Kechichiám.


Montevideo Portal

miércoles, 17 de diciembre de 2014

EL AHORA, LAS DIFICULTADES Y LOS APRENDIZAJES

La vida nos pone en el camino las experiencias que más necesitamos para la evolución de nuestra EXPERIENCIA HUMANA. ¿Cómo saber si ésta es la experiencia que usted necesita? 
Porque es la experiencia que está viviendo en este momento.
Eckhart tolle

El AHORA es el único momento 
que realmente has de conocer.
El resto es memoria, anticipación, proyección y fantasía.
El AHORA es tu hogar. El AHORA es la eternidad. 
El AHORA es tu inquebrantable raíz, tu inalterable identidad, tu calma en medio de la tormenta del tiempo.
Vive en el momento.
(Es imposible no hacerlo).
- Jeff Foster






martes, 16 de diciembre de 2014

Entrenador, por favor, no grites



Uno de los elementos más importantes y que más puede influir para que la práctica deportiva se desarrolle correctamente es el entrenador, ya que es la persona encargada de guiar el proceso de formación del deportista. Debe conocer lo que enseña, saberlo enseñar, educando, ayudando al niño a mejorar su formación personal y deportiva, ya que es, para él  
, la figura más importante durante sus primeros años de práctica.
Las conductas y actitudes que desarrolla un entrenador durante su trabajo pueden y deben ser analizados. Cuando se observa al educador podemos destacar una serie de comportamientos: de organización, de dirección, de gestión, de información, de relación con los alumnos, en definitiva, prácticas que lleva a cabo durante el tiempo que dura el proceso de enseñanza – aprendizaje. Esta serie de comportamientos y actitudes tiene mucho que ver con la formación que estos educadores adquirieran a lo largo de su trayectoria como alumnos.
Un entrenador puede levantar la voz para hacerse oír en medio del ruido de un partido o bien para llamar la atención de un jugador y así transmitirle más eficazmente las instrucciones. No hablo de esos entrenadores. Quiero enjuiciar acciones de educadores que resultan incoherentes y absurdas: algunos entrenadores argumentan que si no gritan a los jugadores estos no cambian su actitud o su juego. ¿Por qué gritan? Quiero entender que lo hacen porque piensan que gritando mejorarán el comportamiento de sus jugadores y sus instrucciones serán más efectivas. Utilizar el grito como norma en el deporte es inadmisible, y en especial cuando se trata de niños. El abuso verbal es totalmente incompatible en cualquier deporte.
 Formación adecuada.
Debemos reflexionar en profundidad sobre la formación más adecuada, las características que como educadores deben poseer estos entrenadores, y la filosofía que deben tener sobre el fútbol base, que estén capacitados y actúen en consonancia con la edad y nivel de sus jugadores, adecuando a éstos todos los contenidos y modelos de entrenamiento. Debido al poco avance y desarrollo que ha sufrido la formación del entrenador deportivo, resultaría muy beneficioso para la misma la incorporación de actividades y elementos de formación de los programas educativos del profesorado de la Actividad Física más actualizados.
En la formación del entrenador deportivo no hay tradición académica ni científica, ni existe una experiencia dilatada que avale o explique la forma de afrontar la formación del entrenador. Son muchas las personas que desean convertirse en entrenadores de fútbol, y un gran número de ellos piensa que pueden convertirse en especialistas por la experiencia adquirida como jugadores, observando, imitando y dirigiendo equipos que les sirven de laboratorio. Ante la falta de conocimientos tienen que pagar el  precio  de lo desconocido y recurren a copiar, utilizando como recurso el  fútbol más popular del momento. No estudian los nuevos cambios técnicos, no frecuentan  cursos o clinics  y están  encerrados en  su yo, actuando con  los mismos métodos pasados los años.
Hoy día, en fútbol, observamos el descontrol que se manifiesta tanto en el juego, como en la actitud poco profesional que demuestra el entrenador durante los partidos. El deseo de ganar es el producto que incita a desarrollar unas formas de dirección poco convenientes y una pobre actitud en el juego. Es necesario establecer análisis y controles deportivos, comenzando con el entrenador, para que este sea ejemplo para aquellos que practican el fútbol desde las bases.
 Cuidando las formas.
En la actualidad, los medios de comunicación nos muestran permanentemente imágenes de los entrenadores de fútbol en diferentes gestos, gritos, insultos, indicaciones, protestas, mientras se juega el partido. Sin duda, este tipo de actitudes de los técnicos que son recogidas por las televisiones, demuestra el interés que representa en el espectador ver cómo actúa el director del grupo. La gran mayoría de aficionados opina que quien no grita, no dirige bien, no controla a sus jugadores y perjudica al equipo.
La capacidad de comunicar es una de las destrezas principales que asegura la competencia profesional de cualquier entrenador y lo relevante que implica tener un buen dominio de la misma. Los modos y formas que los técnicos utilizan con sus jugadores durante el partido determinan qué tipo de comunicación desarrollará con sus dirigidos, es importante que domine su propia conducta durante la competición. El entrenador no es un hincha, por lo que no debe comportarse como tal, es un especialista que debe controlarse para conseguir que los partidos, resulten una experiencia provechosa para su equipo. Es hora de parar de ofender y gritar, comencemos a exigir un mejor comportamiento. Bajo ningún concepto esto significa que no se puede corregir o realizar indicaciones para obtener una actitud más positiva de nuestros jóvenes.
 Normalidad en los errores.
Muchos entrenadores pierden el autocontrol, cuando sus jugadores cometen errores que son perfectamente normales, y en lugar de centrarse en los aspectos del juego que podríamos rectificar, estresan a los chicos con comentarios inútiles que aumentan su inseguridad y hacen del fútbol una experiencia negativa. El entrenador no debe exigirles a sus jugadores más de lo que pueden ofrecer, asumiendo y tolerando que se produzcan múltiples errores que serán lógicos, debe estar preparado para seguir dirigiendo el sin que le afecten emocionalmente.
La competición no es el lugar apropiado para corregir los errores graves, para eso tenemos los entrenamientos y, por tanto, no es provechoso que el entrenador pierda fuerzas intentando remediarlos, perjudicando la eficacia del equipo en otros aspectos. El entrenador debe centrarse en las acciones positivas de los jugadores, fortaleciéndolas para que se repitan, y limitarse a corregir pequeños detalles para que los cambios sean realistas. Lo importante no es lo que ya ha pasado y no puede cambiarse, sino lo que sucede ahora o puede ocurrir en el futuro.
La conducta del entrenador influye decisivamente en el funcionamiento de los jugadores, tanto favoreciéndolos como perjudicándolos. El entrenador debe actuar intentando propiciar en sus jugadores el mejor funcionamiento posible, de forma que la experiencia obtenida sea beneficiosa para ellos.
 Comentarios apropiados.
No es adecuado decirles a los jugadores qué tienen que hacer en cada momento, sino recordarles, en momentos concretos, las conductas entrenadas. Aprovecharemos cualquier oportunidad que lo merezca para reforzar a nuestros jugadores las acciones correctas, incluyendo su esfuerzo y sus iniciativas.
Además de su conducta verbal, el entrenador debe cuidar sus gestos o expresiones no verbales en el banquillo o al borde del campo, pues también de esta forma puede afectar al funcionamiento de sus jugadores. Debemos cuidar los comentarios que puedan oír los jugadores que están junto a él, evitando insultos o frases despectivas hacia nuestros jugadores, o cualquier comentario que les falte al respeto, este tipo de comentarios propiciarán el rechazo y la desconfianza de los jugadores.
En general, es conveniente que el entrenador eduque con una actitud tranquila que favorezca el buen funcionamiento del equipo y de él mismo dirigiendo a su equipo.
 Respeta las reglas.
Todos tenemos nuestros propios métodos e ideas de cómo se debe controlar la práctica y disciplina de un equipo, cada entrenador tiene una forma distinta de llevarla a cabo. Cada caso y situación es diferente a la siguiente, tratamos con diferentes individuos, capacidades, antecedentes y posibilidades. No imites a otros, desarrollo tu propia personalidad. Se firme y justo al establecer las normas de disciplina, evita el favoritismo, respeta las reglas de juego, a los árbitros, jueces, jugadores y padres, directores de instituciones, pero más  que nada  respétate a ti  mismo.  Se ejemplo para otros entrenadores, no  olvides que todos te están  observando, sobre todo los niños, no  los defraudes.
Muchos son los entrenadores que también  contribuyen  al  descontrol  y mala actitud de  sus propios jugadores, son producto del mismo concepto, que han adquirido por malas experiencias. El fútbol tradicional está presente en sus mentes, ya que muy  pocos han  pasado por un  proceso  educativo adecuado para adquirir  nuevos conocimientos del  deporte moderno.
El entrenador debe pensar en construir no en destruir. Los sarcasmos no son deseados, ni recomendables y menos para utilizar palabras ofensivas. No olvidemos que las reglas son para evitar y no para castigar. Si queremos que nuestros equipo reconozca la disciplina, la postura del entrenador debe ser ejemplo, manteniendo su temperamento bajo control, estableciendo correcciones y recomendaciones sobre el juego personal y colectivo, en vez de críticas y regaños. Intentemos que los jugadores nos respeten y recuerden por nuestra capacidad técnica y amabilidad en el trato, en vez de por un fuerte carácter.
Los entrenadores deben respetar las relaciones profesionales con sus colegas, asociaciones, prensa y público, evitando cualquier comportamiento considerado física o verbalmente abusivo o cualquier discusión con el banquillo contrario. Cuando actúen como locales, deberán cuidar que el equipo visitante tenga cubiertas todas sus necesidades.
 El refuerzo positivo.
Para realizar un trabajo en condiciones, estableceremos un plan anual con objetivos, metas individuales y colectivas que intentaremos cumplir. Corregiremos a nuestros alumnos de los errores que cometan, asegurando así la atención individual para el éxito del grupo. Ofreceremos críticas constructivas a los jugadores y al equipo, ayudando  a la mejora  personal. Al comentar cualquier corrección la enfocaremos hacia la acción realizada y no hacia los jugadores, intentando realizarlas en privado y no frente al grupo.
Consideremos la eficacia del refuerzo positivo, ya que mejorará la actuación deportiva. El control abusivo del grupo presenta inconvenientes, los gritos y chillidos hacen desagradable el entrenamiento y disminuyen el nivel de diversión de los jugadores, provocando que los sentimientos de hostilidad hacia el entrenador incrementen y por lo tanto, aumente la probabilidad de abandono deportivo a edades tempranas. Con esto, no estoy diciendo que debamos eliminar completamente el castigo y la crítica de los entrenamientos, sino que se progresa más adecuadamente cuando los niños reciben una combinación de refuerzos positivos y se ofrecen alternativas a ejecutar, tratando de ignorar las conductas inadecuadas, ya que si dirigimos la atención a los fallos que cometen los niños puede ser perjudicial y se puede conseguir lo contrario de lo que se pretende.
 No grites.
El entrenador debe ser un modelo de comportamiento para sus jugadores, aceptando y respetando la autoridad y el trabajo de todos los componentes de la comunidad deportiva, mostrando conductas adecuadas que sus jugadores tiendan a imitar.
No eres mejor entrenador porque grites, entonces, ¿Por qué gritas? Cuando lo haces pierdes la razón, no te van a hacer más caso porque grites. Entrenas a niños, y cuando gritas intimidas y no te entienden. El jugador se preguntará qué ha hecho para merecer semejante injusticia. Si gritas confundes y pondrás a la defensiva al niño y no confiará en ti, no escondas tu torpeza con los gritos. Las personas educadas, no se gritan unas a otras, se respetan, dialogan, pactan, y al final, deciden, pero no vociferan para imponer sus ideas. El entrenador que solo grita pierde su razón, para siempre. No hay razón más injusta si la dices gritando. Explica lo que deseas, todo será más fácil, si lo haces sin increpar. Ten la paciencia necesaria para pedir las cosas por favor, comparte tu idea, entenderán que te preocupas por cumplir tus objetivos.
Lo que intento decirte, entrenador, es que si actúas con rabia, con enfado, con venganza, como si quisieras descargar tu ira con el grupo, con tus jugadores, con tus niños, perderás, lo perderás todo, el respeto, el prestigio, la amistad, tú profesión. Y te diré una cosa más, pero como corresponde, con educación, sin histerias, suavemente, como si estuviéramos frente a frente, para que me entiendas bien: entrenador, por favor, no grites.

Pedro Meseguer Díez
Técnico Deportivo Grado Superior.
Entrenador Nacional de Fútbol.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Aprendizajes





















¿Sabes lo que es la Ciática ? -

Se refiere a dolor, debilidad, entumecimiento u hormigueo en la pierna y es causada por lesión o presión sobre el nervio ciático. La ciática es un síntoma de otro problema médico, no una enfermedad por sí sola.
Causas:
La ciática ocurre cuando hay presión o daño al nervio ciático. Este nervio comienza en la región lumbar y baja por la parte posterior de cada pierna. Este nervio controla los músculos de la parte posterior de la rodilla y región inferior de la pierna e igualmente proporciona sensibilidad a la parte posterior del muslo, parte de la región inferior de la pierna y a la planta del pie.
Las causas comunes de ciática abarcan:
Hernia de disco
Estenosis raquídea
Síndrome piriforme (un dolor que compromete el estrecho músculo en los glúteos)
Lesión o fractura de la pelvis
Tumores
Síntomas
El dolor ciático puede variar ampliamente. Puede sentirse como un hormigueo leve, dolor sordo o una sensación de ardor. En algunos casos, el dolor es tan intenso que imposibilita el movimiento de la persona.
El dolor ocurre más a menudo en un costado. Algunas personas presentan dolor agudo en una parte de la pierna o la cadera y entumecimiento en otras partes. El dolor o el entumecimiento también se puede sentir en la parte posterior de la pantorrilla o en la planta del pie. La pierna afectada puede sentirse débil.
El dolor ciático a menudo comienza de manera lenta y puede empeorar:
Después de pararse o sentarse.
En las noches.
Al estornudar, toser o reír.
Al doblarse hacia atrás o caminar más de unas cuantas yardas, especialmente si es causado por estenosis raquídea.
Pruebas y exámenes
El médico llevará a cabo un examen físico, el cual puede mostrar:
Debilidad al flexionar la rodilla o mover el pie
Dificultad al doblar el pie hacia dentro o hacia abajo
Dificultad para agacharse hacia adelante o hacia atrás
Reflejos anormales o débiles
Pérdida de la sensibilidad o entumecimiento.
Dolor al levantar la pierna estirada por fuera de la mesa de exploración
Los exámenes con frecuencia no se necesitan, a menos que el dolor sea intenso o duradero. Si se ordenan, pueden abarcar:
Exámenes de sangre
Radiografías
Resonancia magnética u otros exámenes imagenológicos
Tratamiento
Debido a que la ciática es un síntoma de otra afección, la causa subyacente debe identificarse y tratarse.
En algunos casos, no se requiere ningún tratamiento y la recuperación ocurre por sí sola.
El tratamiento farmacológico es mejor en muchos casos. El médico puede recomendar los siguientes pasos para calmar los síntomas y reducir la inflamación:
Aplicar calor o hielo en el área que presenta el dolor. Pruebe con hielo durante las primeras 48 a 72 horas; luego use calor después de esto.
Tomar analgésicos de venta libre como ibuprofeno (Advil, Motrin IB) o paracetamol (Tylenol).
Medidas para cuidar de la espalda en la casa:
El reposo en cama no se recomienda.
Reduzca su actividad durante los primeros dos días. Luego, lentamente empiece sus actividades usuales.
Evite levantar cosas pesadas o torcer su espalda durante las primeras 6 semanas después de que el dolor empieza.
Comience a hacer ejercicio de nuevo después de 2 a 3 semanas. Incluya ejercicios para fortalecer su abdomen y mejorar la flexibilidad de su columna vertebral.
Si estas medidas no ayudan, el médico puede recomendar inyecciones para reducir la inflamación alrededor del nervio. Asimismo, se pueden recetar otros medicamentos para ayudar a reducir los dolores punzantes de la ciática.
La fisioterapia también se puede recomendar. Los tratamientos adicionales dependen de la afección que esté causando la ciática.
La neuralgia es muy difícil de tratar. Si usted tiene problemas continuos de dolor, tal vez necesite ver a un neurólogo o algiólogo para garantizar que tenga acceso a la más amplia variedad de opciones de tratamiento.