El problema no es lo que te pasa, sino como reaccionas tu frente a lo que te pasa.
No importa lo mucho o poco que hagas, sino "como" lo hagas.
No uses el presente para ninguna fin solo vívelo pues es lo único que existe.

martes, 8 de mayo de 2018

Lo que realmente importa | Eckhart Tolle (Subtítulos Español)

lunes, 7 de mayo de 2018

EL CEREBRO TIENE UN BOTÓN DE DELETE (APRENDE A USARLO)

EL CEREBRO HUMANO TIENE UN SISTEMA NATURAL DE JARDINERÍA Y LIMPIEZA QUE ES VITAL PARA QUE PODAMOS SEGUIR APRENDIENDO
POR: PIJAMASURF - 09/12/2016POR: PIJAMASURF - 09/12/2016
POR: PIJAMASURF - 09/12/2016
En los últimos años de investigación, neurocientíficos han empezado a entender que la complejidad con la que trabaja el cerebro para aprender nuevas cosas depende también  de un proceso de eliminación de conexiones poco útiles. La metáfora que han empleado es la de una forma de jardinería neural, donde existen ciertas células que hacen un trabajo de cortar, por así decirlo, las hierbas malas, parásitos o excrecencias inservibles. Este sistema de depuración que mayormente ocurre cuando se duerme o se descansa profundamente –como puede ser durante la meditación– ha sido comparado con un botón de delete o borrar que el cerebro emplea para crear espacio como si fuera una computadora que necesita memoria.
Se suele decir que las neuronas que se encienden juntas se conectan entre sí, esto explica cómo se refuerzan y robustecen los circuitos de aprendizaje en el cerebro y, en términos más coloquiales, por qué "la práctica hace al maestro". Sin embargo, para verdaderamente catalizar la capacidad de aprendizaje es necesario también desaprender y eso significa de alguna manera desconectar ciertos circuitos, como si tuviéramos que desenredar cables para que fluya la energía o, para seguir con la metáfora del jardín, quitar enredaderas que plagan a las plantas. Las células que se encargan de esta actividad son llamas "microgliales" y se ha descubierto que trabajan destruyendo las conexiones sinápticas que no se usan mucho y que son marcadas con una proteína (C1q).
Esta actividad de depuración de conexiones sinápticas que obstruyen el aprendizaje ocurre al dormir, donde se ha observado que las células del cerebro llegan a encogerse hasta el 60% para que entren en acción las células gliales, que realizan este proceso de "podar el césped" o "desbrozar" para que tengamos espacio para pensamientos más frescos y luminosos y conectemos la información que es útil en ese momento. 
Aunque esta limpieza ocurre de manera mayormente automática en el sueño, podemos influir en este proceso de borrar material inútil de varias formas. Una de ellas es evidentemente durmiendo bien, tomando siestas o meditando (llegando a estados de profunda relajación). Pero otra forma quizás más interesante es influyendo en qué conexiones son las que se ven etiquetadas en nuestro cerebro para que pase el jardinero y las corte. Como dice Juddah Pollack en Fast Company:
Si estás peleándote con alguien en el trabajo y le dedicas mucho tiempo a pensar en eso incluso cuando no estás con esa persona, y en cambio no piensas en ese otro gran proyecto, te convertirás en un superestrella sináptico de generar planes de venganza, pero en un pobre innovador. Para tomar ventaja del sistema de jardinería natural del cerebro, simplemente piensa en las cosas que son importantes para ti.
Lo que recuerda la frase de Borges: "la única venganza es el olvido". Dejar de pensar en algo consistentemente es el equivalente de utilizar el botón de borrar. Así que reflexionemos en cómo cada pensamiento va moldeando nuestro cerebro y su capacidad de aprendizaje, de encontrar el espacio y el balance adecuado, como si estuviéramos criando un precioso bonzai.
 de https://pijamasurf.com

domingo, 6 de mayo de 2018

FÚTBOL ENTREVISTA AL PROF. ESTEBAN GESTO

Fue a dos Mundiales con la celeste mayor y a otros dos con la sub 20; con Nacional ganó todo y tras seis años en el exterior retornó al país; es considerado una eminencia en América 
Volvió luego de seis años a Uruguay. Esteban Gesto, un referente histórico de los preparadores físicos del Uruguay, está abierto para trabajar nuevamente en el país y habló de todo con Referí.
¿Por qué se inclinó por la preparación física?
Desde muy pequeño me gustó siempre el deporte y la educación física. Tuve grandes maestros como Salvador Mauá y César Leiva. Fui desde chico a la plaza de deportes y participé de todo lo que eran los festivales de gimnasia, los torneos universitarios, los campeonatos de atletismo en Montevideo. Tenía la posibilidad de ser un buen bancario, pero insistí en venir a Montevideo a estudiar Educación Física. Hice el examen de ingreso y me encontré nada menos que con José Ricardo De León en un curso de verano e ingresé al instituto y tuve la suerte de tener a Alberto Langlade de maestro. Otro mundo. Cuando terminé la carrera, me di cuenta que no iba a alcanzar la profundidad de conocimientos que iba a tener para poder entender el entrenamiento.
¿Terminó un sábado la carrera y un lunes se anotó en Medicina?
Es cierto. Terminé un sábado 23 de febrero y me anoté un lunes 25 en Medicina. Fue muy duro porque me tocó trabajar en dos ciudades para terminar los preparatorios. El último año lo hice en el nocturno de Las Piedras. Vivía en Santa Lucía, trabajaba en Cerrillos y viajaba a Las Piedras y volvía a la 1 de la mañana a mi casa, antes de ingresar a la facultad.
¿Nunca ejerció como médico?
Sí, brevemente. También fui muchos años practicante del Sindicato Médico. Pero mi atracción fue el entrenamiento.
Después de trabajar en distintos clubes de Santa Lucía y alguno en Montevideo, llegó a Danubio con Raúl Bentancor y formaron una dupla notable proyectada luego a los juveniles. Fueron campeones sudamericanos en 1977 y 1979, terceros en el Mundial 79, ganaron Cannes 78. ¿Qué recuerda de aquello?
Recuerdo mucho a don Raúl. Un señor, una persona muy capacitada, muy honesta, muy sabia para dirigir a gente joven y hacer lo que ahora está de moda, tratar de culturizar, de educar, de darle una disciplina en el buen sentido hacia el fútbol profesional. Todo lo que evolucionamos en fútbol, en el momento actual, estaría de moda lo que él hacía, porque en poco tiempo lograba que el equipo jugara de determinada manera. Lo que ahora llaman el modelo de juego. Sus equipos siempre lo tenían. Una forma de jugar, de leer el fútbol, de tratar la pelota, de jugar colectivamente. Ahora está de moda lo socio-afectivo, lo que antes se llamaba cohesión, funcionar como equipo. Él lo lograba en 20 o 30 días, era increíble. Yo tenía libertad de trabajo, él me apoyaba mucho. Era otra época, son otros libros que ya pasaron. Hoy eso ya no se hace, el fútbol actualmente piensa primero en la maestría técnica, la inteligencia táctica, pero también en la explosividad, la velocidad, la intensidad. Todo el mundo habla de intensidad cuando se refiere a la táctica. Él era un maestro en enseñarle a los jóvenes el trato del balón. Y tuvimos la oportunidad de tener una generación espectacular. No quiero señalar a ninguno porque sería injusto.
Siendo tan joven, ¿cómo vivió ese proceso?
Con la inconsciencia de una persona joven que no se daba cuenta todo lo que significaba eso. Hoy uno le da otro valor. Con toda humildad le digo que lo vivía como un hecho natural. Pero ya nos preocupábamos de la alimentación, del descanso, del cuidado, del profesionalismo. Vivíamos otra época. Hoy los papeles de los entrenadores y de los preparadores físicos mucho más, han cambiado 180 grados. Radicalmente. Ya han entrado otras figuras en el fútbol. La parte económica ha traído a otras figuras, que no soy yo quién las debe nombrar. Pero el papel de educador, de docente y hasta de padre que tenía un entrenador y a veces, el preparador físico... Hay otras personas que influyen mucho más sobre el jugador en este momento que lo que influían antiguamente los entrenadores.
¿Por ejemplo?
Las personas que representan a los futbolistas. Las que hacen las transferencias de los jugadores al exterior. El staff administrativo de los clubes de Europa y de América. Y la familia. El tema del pasaporte, el tema del futuro, de la carrera profesional. Entonces, los preparadores físicos, han pasado a ser una persona necesaria en algunos aspectos porque si usted juega 70 partidos en el año, viaja, juega en la altura, en el llano, en el calor, en la humedad, es necesario. Porque no solo entrena para el desarrollo, sino para recuperar. Para darle consistencia al jugador. La gente piensa que hay que correr y no es así.
En 1980, Nacional lo contrató primero a usted que al técnico, que luego fue Juan Mugica. ¿Qué significó?
Primero quiero decir que me puse a llorar en Colombia porque perdimos a Juan. Mugica era un fenómeno de persona, muy sapiente, muy buen compañero. Fui a una reunión con tres jugadores históricos y los dirigentes presididos por Iocco y Mugica. En primera instancia, quisieron nombrar como técnico a uno de esos jugadores que venían de regreso, en segunda instancia a otro y nadie se animó. Y miraron a Juan y le dijeron: "Te toca a vos". "No tengo ningún problema", contestó.
Ese año fue para encuadrar en Nacional, porque a Mugica lo habían nombrado interino y luego ganaron el Uruguayo, la Libertadores y la Intercontinental.
El mérito fue de Mugica. Nacional tenía una enormidad de contratos y jugadores importantes. Le tocó una tarea áspera, dura. En una hoja, fue a comunicar el programa que tenía en una reunión, llevó 14 nombres. Y además pidió a José Cabrera y a Washington González. Con 16 jugadores arrancamos y subimos algunos juveniles como el Vasco Aguirregaray, Wilmar Cabrera, Ramírez, Dardo Pérez quien fue fundamental. Perdimos solo con The Strongest en la altura 3-0 en la Copa, pero tenía un equipo muy importante. Después fuimos a Japón sin De la Peña ni Hugo De León. No había ayudantes de campo. Mugica fue a seguir dos meses a Nottingham Forest todos los partidos, hoy sería increíble. Propusimos ir 10 días antes a Tokio. Me quedé solo con el equipo. Fuimos a Nueva York, entrenamos dentro de un hotel, hicimos vaciar toda una ropería enorme y con jugadores descalzos entrenamos en tres turnos para que cupieran dentro del salón. Luego fuimos en vuelo a Los Ángeles y a Tokio; duró 16 horas. Llegamos y no había balones. Los directivos me consiguieron 20 balones en un día en Tokio, hicieron magia. Recuerdo que los ingleses llegaron casi un día antes. Pensaron que era un paseo. Ahí tiene un ejemplo de lo que son los viajes cruzando meridianos. Nosotros llegamos en estado de frescura al partido.
¿Fue de los mejores momentos exitosos de su vida?
Ganar, empatar o perder, importa lo que uno hace. Haber ido como parte del cuerpo técnico a dos Mundiales, le doy un valor muy grande. Esos torneos son los más importantes. Cuando sucedió ganar la Libertadores e Intercontinental, uno era más joven y lo tomaba como un hecho natural.
¿Cómo define al éxito?
Es consecuencia del esfuerzo, del talento de los jugadores. Lo fundamental en el fútbol son los jugadores. Es una frase que repetimos todos, pero es verdad. Usted puede hacer tres horarios por día, puede ponerlos de cabeza para abajo, puede comprar toda la tecnología que quiera, pero lo que tiene que conseguir, ¿sabe qué es? Buenos jugadores.
Usted como preparador físico, ¿funcionaba también como un psicólogo?
Sin saber nada de psicología, por más que tuve materias en el instituto tres años y que había estudiado en la facultad, creo que eso parte de forma natural de las personas. Tratar de liderar, de motivar, de decir la verdad, de hacer sentir a la persona parte del proceso de trabajo y sobre todo, que no fueran autómatas, o sea, que fueran personas racionales, conscientes de lo que hacían. Hoy se habla de estos temas, no solo a través de la psicología, sino de la autoestructuración, que el jugador se vaya autoformando, autodesarrollando porque en la cancha quedan afuera el técnico, el preparador físico, el médico, el nutricionista, el psicólogo, el pedagogo, el trabajador social. En la cancha deciden los jugadores. Entonces, cuanto mejor formación tenga el futbolista, estamos más cerca de tener éxito. Podemos profundizar más. Está de moda ahora denominar jugadores expertos. En un equipo no hay muchos. El jugador experto es todo esto que estamos diciendo, pero también es uno que percibe mucho más que los demás. Antes que suceda algo, lee lo que sucede, tenga o no el balón, se anticipa a los sucesos que están en el campo. Son escasos esos futbolistas expertos. Antiguamente, en las selecciones uruguayas históricas que tanto nos enorgullecemos, desde 1924 en adelante, ni que hablar la de 1950, había liderazgo y esto que usted me pregunta, y no era que se hubieran recibido en una escuela o universidad. Era algo que fluía naturalmente. A veces se tiene éxito con eso y a veces no, porque hay personas que no son receptivas o no están dispuestas a aceptar alguna orientación o a dejarse ser ayudado.
Usted y Mugica renunciaron a Nacional por temas de inconducta (N de R: por un episodio con Waldemar Victorino y Washington González).
Claro. Eso hoy está superado felizmente. Somos amigos de esas personas. Son cosas que pasaron y hoy en día se encararían de otra manera. Con los códigos de esa época, eran cosas importantes. Hoy serían cosas banales.
¿Le parece?
La sociedad ha cambiado mucho en el sentido positivo y negativo.
Sí, pero usted sigue siendo el mismo.
Sí, pero sin desmerecer lo que venimos hablando del profesionalismo. Hoy en día han cambiado las cosas, algunas para bien y otras para mal. El papel que hacía el entrenador en esa época, era distinto al que hace ahora.
Pero si bien hoy hay problemas de seguridad y de otro tipo en la sociedad, ustedes se fueron por valores y dignidad. Creo que ese tipo de cosas no se pierden. Si usted estuviera en un equipo hoy seguramente haría lo mismo.
Hoy esos problemas no se encaran desde el punto de vista pedagógico y solamente disciplinario, sino que se encaran desde el punto de vista institucional. No me entienda mal. No es que los principios o los valores hayan cambiado. Simplemente que las instituciones que tienen mucho valor en los integrantes de un plantel, buscan otro tipo de soluciones dentro del club. Es muy común ese tipo de problemas todavía, pero se buscan otros caminos.
En 1984 cambió de vereda y trabajó en Peñarol. ¿Cómo vivió ese momento?
Tengo un gran recuerdo de Washington Cataldi, un dirigente con una calidez y un afecto por las personas espectacular, pero era una época con grandes dificultades económicas. Y llegó un momento en que no se pudo seguir. Nos vimos obligados a dar un paso al costado.
Antes de ser compañero de cuerpo técnico, fue profesor del Maestro Tabárez en la carrera de entrenador.
Estuve como docente 10 años. Recuerdo a mucha gente importante como Tabárez, Alberto Spencer y una cantidad de exjugadores que uno había admirado en el campo de juego y estaban sentados en el salón de clases. Lo aprecio, lo respeto y lo admiro mucho. Era como ahora, una persona muy capacitada, circunspecto, muy ubicado, educado.
¿Qué significó estar en el cuerpo técnico de él en 1989 en la Copa América de Brasil y luego en el Mundial de Italia 90?
Recuerdo el gol que hizo en Maracaná Ruben Sosa ante Argentina. Fue impresionante. Y el que hizo en la altura de La Paz por las Eliminatorias, la paró de pecho, no la dejó caer y la metió por arriba casi de la mitad de la cancha. Lo que pasa es que Ruben era un cañón. Con su rodilla maltrecha en 1998 hizo 17 goles. Para mí, fue como un hecho histórico, como una culminación el asistir a una Copa del Mundo con Uruguay. Hay pocas cosas tan importantes como esa. Fue como quien termina una carrera.
En aquella época se hablaba mucho de que entraban contratistas a la concentración en Italia, como sucedió con Francisco Casal. Ese tipo de cosas, ¿desconcentran al futbolista?
Cuando se gana o se pierde, no hay que dar pretextos. Hay que hacerse responsable. En este momento, a comparación con aquella época, juegan los jugadores que están en alta forma, en alto rendimiento, se planifica en forma absolutamente independiente, se anticipa y se prevé los sucesos que pueden ocurrir en un campeonato. Felizmente, todo está mucho mejor y todo ha cambiado. No me gustaría ir para atrás tantos años y reprochar nada a nadie, ni hacer autorreproches, porque uno va evolucionando. Estamos en un gran momento.
¿Qué opinión tiene del Maestro?
La misma que usted. Una persona capacitada, seria, organizada, que actúa también como un maestro con los muchachos que han logrado hacer un núcleo fuerte, que le ha logrado dar lo que todo el mundo habla ahora que es la pertenencia, amor a la camiseta, al grupo, al punto que la selección tiene un público que convoca y eso no es gratuito. El pueblo uruguayo y la historia del fútbol, están representados por estos muchachos y el trabajo que hace Tabárez.
Ahora que usted volvió del exterior, ¿lo vio?
Sí, lo fui a visitar al complejo para conversar un poco de fútbol. Lo vi bien, motivado, con cosas para dar y organizado. Estaba con todo su grupo técnico, tienen mucha cohesión y es muy importante. Es un grupo técnico compacto hace muchos años. Es una cosa positiva.
Luego de haber trabajado hace un tiempo con él, ¿lo ha visto evolucionar en estos años?
No me creo capaz de juzgar esa evolución que me pregunta.
¿Cómo ve el proceso Tabárez?
Lo veo positivo porque sucede una renovación natural y, sobre todo, que Tabárez puede decidir cuándo va a incorporar a un jugador, cómo actúa, si está en estado de alto rendimiento o no. Yo también tengo cifradas esperanzas en que Uruguay haga un buen Mundial.
En 1995 cuando usted estaba en Pachuca, le tocó hacer de técnico. Ganaron 2-1 pero terminó en una batalla campal.
Jugábamos con Saprissa en Costa Rica un amistoso. Se armó una pelea que no se podía parar. El técnico era el argentino Ruben "Ratón" Ayala, pero no recuerdo por qué no pudo dirigir y lo hice yo. No había misterios, no se precisaba ser Rinus Michels ni (Alex) Ferguson para hacerlos jugar. Después de una buena entrada en calor, el equipo jugó y ganó.
A fines de 1997, Nacional lo fue a buscar a usted y al igual que en 1980, lo contrató antes que al técnico que fue Hugo De León. Cortarle el sexenio a Peñarol, ¿era una obsesión?
Sería para la hinchada y la institución. Yo no lo tomaba como una obsesión. Era mi trabajo. No me voy a hacer el modesto, eso no estaba en mi cabeza.
Fueron campeones en 1998 y en 2000. Usted a De León lo había tenido como jugador. ¿Cómo era como técnico?
Una persona seria, circunspecta, con un gran carisma. Cuando me contrataron, me consultaron para que colaborara en la contratación del técnico. Yo les dije: "No tengo nada que ver". El equipo no estaba bien, había perdido el campeonato cinco años seguidos. Lo único que dije fue: "Cuando la platea insulte –porque en todos los estadios, los que insultan son los plateístas, como lo viví en Argentina–, debe haber una persona de raigambre nacionalófila y que tenga una espalda de un metro y medio. Porque cuando lo insulten desde la platea América, esa espalda va a resistir". Y luego de otra reunión, en la que dije lo mismo, contrataron a Hugo. Tenía mucha tranquilidad, mucha personalidad para dirigir y sabía elegir a los 11 jugadores y a su vez, realizar las recomendaciones necesarias, e inteligencia para hacer los cambios. Se comenzó con grandes dificultades, pero surgieron algunos futbolistas que comenzaron a elevar su rendimiento y que tenían maestría técnica y mucha velocidad. Fíjese que (Gabriel) Álvez hizo 33 goles y jugaba de centrodelantero. Tenía juego externo en abundancia. Ruben Sosa anotó 17.
¿Cómo fue estar en una final como la de 2000 con jugadores presos?
Fuimos a la cárcel a visitarlos. Después que pasó la pelea, se acabó el problema porque los muchachos de ambos equipos mantenían una buena amistad. Fue un hecho de adrenalina dentro del campo. Y yo tuve el gusto y lo quiero mucho porque trabajé después con Julio Ribas. Un gran entrenador. Una persona con mucho liderazgo y con mucho para brindar. Lo que pasa es que aquí a veces le ponen un tilde a los entrenadores y una de las cosas que más trabajaba Julio cuando estuve con él en Omán, era la delantera. Y fíjese que Julio estuvo en ese tema y los jugadores de Nacional también. No le dimos la trascendencia que pareció tener.

En 2002 con Víctor Púa volvió a otro Mundial y ya más maduro. Viéndolo en perspectiva, ¿hubiera cambiado algo?

Sí, hubiera cambiado varias cosas desde el punto de vista técnico, no técnico-táctico, sino de la estrategia de la planificación. Pero eso ya no tiene valor, porque ya pasó y no puedo tomar decisiones 16 años después.
¿Pero lo vivió de otra manera distinta al de Italia?
Sí, pero eran otras circunstancias. El fútbol era distinto, la organización era diferente en la selección y en el fútbol del mundo.
¿Puede haber servido ese 2002 como un mojón para que se fueran mejorando las selecciones uruguayas?
Creo que la no participación en 2006 fue un mojón más importante que 2002. Por algo está el Maestro Tabárez en forma ininterrumpida. Los Mundiales a los que no fuimos en 1978, 1994 y 1998, fueron quedando atrás. Pero el de 2006 fue más decisivo porque a partir de allí empezó un proceso hasta nuestros días.
Hace muchos años recomendó al profesor Ortega a Julio Comesaña en Junior de Barranquilla. Hoy triunfa en Atlético de Madrid y en Europa. ¿Cómo lo vive?
Me alegra mucho que un uruguayo tenga tanto éxito y que haya progresado tanto. Pienso que está en el primer nivel de la elite y que tiene mucho más para dar todavía. Ahí tiene usted un caso de amalgama que hablábamos hace un rato. Un entrenador solo no puede. Pero en ese caso, vea los años que hace que trabaja con Simeone y seguramente se miran y ya saben lo que piensan. Es muy importante la confianza que le pueda brindar un entrenador a sus colaboradores. No lo hemos ido complicando al fútbol, el entrenamiento se ha ido desarrollando.
¿Cómo define el fútbol?
Es un deporte de oposición, de espacio compartido, totalmente distinto al ciclismo o a la maratón. Compañeros y rivales, jueces, público, la cancha, la pelota. Es un deporte situacional. El maratonista sale y va a llegar a la meta, corre contra los demás, es un tema físico, de resistencia, de fortaleza, de potencia. El fútbol no. Está lleno de incertidumbre, lleno de situaciones cambiantes, imprevisibles. Es muy difícil entrenar lo imprevisible. Es un deporte acíclico. Arranca, frena, para, corre, salta, totalmente distinto al ciclismo que corre siempre igual. También es intermitente, arranca, para, esprinta, camina, corre de espalda, de costado. Entonces usted tiene que preparar a un jugador para jugar con el balón, contra los rivales, ser capaz de esprintar al máximo, resistir 90 minutos y jugar domingo-miércoles-domingo. Si no, usted prepara a un velocista. El fútbol tiene además lo connitivo, es decir, la táctica, qué está pasando. Tiene lo coordinativo que tiene que ver con lo técnico. O sea, hay futbolistas que tienen más maestría técnica que otros, le devuelven la pelota redondita, como Iniesta. Al fútbol todavía le falta lo socio-afectivo. ¿Por qué Messi juega de una manera en Barcelona y otra en la selección argentina? Hay que preguntarse. Y, finalmente, lo mental. ¿Por qué hay jugadores como (Luis) Suárez que tienen ese talento y esa agresividad bien entendida, ese afán por ganar?
Pero también tiene algunas consecuencias.
(Marcelo) Bielsa ha sido un maestro (tuve tareas compartidas y lo admiro) en explicar lo que es el fracaso y el no fracaso y el desprecio por la derrota. O el elogio desmesurado por el éxito. También todo eso es el fútbol. El que no esté preparado para eso, tiene vida corta. ¿Sabe lo que es necesario? La capacitación. A usted no lo van a respetar porque levante la voz o porque los jugadores sean buenos o malos. Lo van a respetar si está preparado, si tiene conocimientos. O como algunos técnicos de Europa que fueron de los mejores futbolistas del mundo que tienen un carisma impresionante y a su vez, inteligencia y liderazgo –no voy a dar nombres–. Juegan con su trayectoria, hicieron un curso para capacitarse y ejercitarse, pero tienen un carisma notable y eso también influye.
Estuvo muchos años en el exterior. Al fútbol uruguayo, ¿lo ve pobre?
Todos en el extranjero le hacen siempre la misma pregunta: "¿Cómo puede ser que Uruguay con la población que tiene saque tantos jugadores?" Y lo primero que les digo es que el futbolista uruguayo tiene una forma de pensar, de tratar de surgir a través del fútbol, de tratar de triunfar, de salir adelante en la vida, que no es una simple profesión como en otros países que es más light porque hay otras posibilidades. Lo veo como lo verá usted y muchos otros. Es un tema polémico. Un chico de poca edad ya tiene su pasaporte y debe irse. ¿Por qué? ¿La institución lo quiere regalar? No. Tiene problemas económicos. El futbolista quiere triunfar y la familia hace presión, y la persona que lo representa, necesita llevarlo a otro medio económicamente más poderoso. Además, la juventud es muy fuerte, tiene frescura, capacidad, talento. Pero la experiencia también. Y los jugadores de experiencia no están. Se fueron. La experiencia la están usando en otro país. Acá quedan dos o tres que son los puntales del equipo, pero cada seis meses, se ven todas caras nuevas. A nivel de juveniles, nosotros hablamos de tres edades. Todo el mundo habla de la edad cronológica. Pero en juveniles, hablamos de la edad biológica, la maduración. Pasó la pubertad, es juvenil, llegó a la madurez. Pero hay una tercera edad que poco se habla que es la edad de entrenamiento. ¿Qué edad de entrenamiento tiene cada sujeto de los jóvenes que tenemos? ¿Cuándo empezó? ¿Qué currículo tiene? ¿Qué historia de entrenamiento tiene? ¿Quién es? ¿Cómo trabajamos con ese sujeto? Eso tiene mucho valor. Entonces, si a usted, cada seis meses le traen gente que está terminando de madurar, que tiene una edad cronológica de 17 o 18 años, pero que edad de entrenamiento y de competencia, experiencia, tiene escaso, ahí empieza el problema. Aparte, no podemos empezar los torneos de juveniles en abril. No podemos esperar que el adulto se adapte a jugar domingo-miércoles-domingo, tenemos que adaptarnos desde jóvenes. Tenemos que saber que es otro tipo de competencia. Tenemos que adaptar los organismos. Si usted toma un medicamento y es fuerte y no está acostumbrado, le puede hacer daño. Y es un medicamento que le dicen que es para curarlo. Y cómo usted va a someter a una fatiga determinada a un sujeto que comenzó el torneo en abril y que no tiene casuística, que juega cada tanto. Que entrena más de lo que juega. ¡Entrena más de lo que juega! ¡Y juega a nivel local! La edad de entrenamiento es un valor que hay que medirlo.
¿Qué opina del periodismo uruguayo?
(Piensa). Es como todo el periodismo deportivo cercano al fútbol en todo el mundo. Como todas las profesiones. Hay personas muy capacitadas y otras no tanto. Creo que hay más respeto hacia la intimidad de la persona. En las nuevas generaciones se está comenzando a juzgar el hecho futbolístico y quedan afuera los factores personales. En la mayoría de las notas no se habla de cuántos hijos tiene, de qué hizo con la familia. La familia es un hecho privado del jugador o del técnico de turno. A ningún cirujano o piloto de avión lo van a juzgar porque tenga tal o cual tema familiar. Lo van a juzgar por si maneja bien el avión y llega a destino y al cirujano por si le salva la vida al paciente. Y en el fútbol, a veces, desgraciadamente entrábamos en cosas privadas que no son saludables. En eso, hemos mejorado.
Usted ha dado innumerables ponencias y conferencias en el mundo. ¿Qué siente cuando lo llaman?
Yo soy muy fanático, es una vocación muy fuerte, me paso leyendo entrenamiento. Me gusta estudiar. Mi hobby es estudiar. Entonces, ¿cómo no transmitir esa vocación a la gente más joven? Brindar un servicio. Hacer lo que a mí me dieron todo lo que me dieron y que me hubiera gustado que me dieran más. Cuando me formé en esta carrera, había que pagarle a un cura jesuita para que tradujera artículos del alemán, también del francés. El inglés todavía no era la lengua uno. Y hoy uno compra un libro de entrenamiento en un centro comercial. Es todo mucho más fácil. Siento satisfacción de poder brindarle el esfuerzo de tantos años a la gente que es más joven que yo y creo que es una obligación moral. Y va más allá de que me paguen o no. Lo hice con la gente de OFI a la que quiero mucho como agradecimiento. He dado hace poco cuatro charlas que no tienen otra finalidad que brindar un servicio. Ni economía, ni figurar, dar un punto de vista. Y también de tratar de estar actualizado. Con toda modestia, es una obligación. Perdóneme, pero en 1989 impuse un ayudante por primera vez. Me dijeron que estaba loco. Y vea ahora. Los equipos de Europa tienen cinco, los de Uruguay tienen tres. Y hay gente que permanece en el club porque esos son los que siguen la evolución de cada futbolista. Saben todo de él, debilidades y fortalezas. Creo que con eso abrimos camino y me siento satisfecho.
¿Su frase de cabecera sería "hay que aprender todos los días"?
Yo diría pobre del que no tenga dudas y que se crea que sabe. Y también diría que lo que hoy damos como valor absoluto, en 10 o 20 años, quedamos en ridículo. Seguimos evolucionando. Seguir la evolución me apasiona, lo disfruto.
Estuvo seis años continuos fuera de Uruguay. Ahora que volvió, ¿tiene la idea de seguir como preparador físico?
Cualquier trabajo referente al entrenamiento de un equipo, no tengo ningún problema. En cualquier labor. Tengo más experiencia como para colaborar más con los compañeros y el equipo. Tengo un poco más de conocimientos y creo que hay mucho por hacer en los equipos. Que no es dar órdenes y sacar a correr al grupo. Que hay mucho más de analizar, de pensar, de planificar, de programar. El fútbol va cambiando. La intensidad, la frecuencia de partidos, la tecnología con los adelantos es mayor. Se mejoró la forma de entrenar, el cuidado del jugador, la nutrición, la recuperación. Lo único que no ha cambiado en 40 años y no va a cambiar, es la habilidad del jugador. La maestría. Pero los jugadores de hace 40 años los ve con las piernitas flacas y los pone con los de ahora, no tienen comparación. Los superan los de ahora. Pero también hace 40 años había jugadores uruguayos con una maestría técnica increíble. Lo que pasa es que aquí no se les daba valor. Siempre se idolatra Europa, Europa, Europa... porque tiene cartera para llevarse futbolistas. 
por Marcelo Decaux "REFERI"

jueves, 26 de abril de 2018

El Juego , el Deporte y las presiones del deberia Ser

Historias que suceden , cuando padres empresarios y lamentablemente algunos profesores influyen con presiones a niños en el deporte, el desarrollo deportivo se dá con disfrute, respetando las etapas infantiles con gran componente lúdico, con adquisición de hábitos, fundamentos y naturalmente se adquiere la performance, hoy por hoy es muy reducido quienes llegan a vivir del deporte y solo en algunos deportes se puede vivir de ellos. Tambien lo reducido de la etapa profesional, despues de los 35 el deterioro fisico , hace que el retiro del mismo sea inminente, por eso el estudio adquiere un gran valor, y la madurez de considerar al deporte como espacio donde se realiza actividad fisica y se socializa y 
siendo un derecho Vital para los ciudadano, Por eso confiar en el componente pedagogico-cientifico de un docente y no basarse en experiencia personales o frustraciones donde intento alcanzar con terceros , lo que no puede hacer conmigo mismo o quererese salvar con el exito profesional ajeno, es por lo menos cuestionable.
Acá un artículo relacionado a las frustraciones de talentos que quedaron en el camino:


Historias de jóvenes talentos de las sub 20 que se pierden en el fútbol uruguayo

Unos arrastrados por promesas incumplidas de empresarios y Rogel, por decisión propia, muestran un costado de la realidad del fútbol



Cierta vez un médico de las selecciones juveniles de Uruguay concurrió a la casa de un futbolista juvenil que estaba enfermo. Se sorprendió. La casa parecía un santuario de fotos del chico. Y en un rinconcito, prácticamente invisible, estaba la foto de la hermana del proyecto de jugador.
El tema movilizó al cuerpo técnico de la selección. La reflexión del técnico Óscar Washington Tabárez es elocuente: "Vaya a explicarles a esos niños, al futbolista y a la hermana, por qué las cosas son así. Hay deformaciones porque hay cosas que no están reglamentadas, porque hay muchos intereses. Por todo eso aparecen los problemas".
El ejemplo sirve para pintar en cuerpo y alma una problemática con la que enfrentan la selección y los clubes profesionales. Los jóvenes de hoy sienten la necesidad de trascender rápidamente en el competitivo mundo del fútbol.
Y la innumerable cantidad de actores que forma parte de su entorno genera situaciones como las que alguna vez reveló Diego Forlán: "Si vos mirás las fotos de las selecciones juveniles que están en el Complejo te vas a dar cuenta que la mayoría de los jugadores se perdieron".

Nacional y Rogel: un caso diferente



La situación de Agustín Rogel con Nacional despierta inquietud. Corresponde puntualizar que nadie puede comparar el caso del zaguero tricolor con las otras situaciones que se manejan en este informe.
Rogel no está involucrado o mal asesorado por empresarios, sino que es él quien toma la decisión de buscar otro lugar.
Lo cierto es que el chico, que demostró buenas condiciones en la selección Sub 20 de Uruguay, apenas volvió fue poco menos que llevado en andas por los hinchas al primer equipo de Nacional. Pero un par de errores, propios y normales de su juventud, le pegaron una bofetada.
Rogel se lesionó en la última pretemporada. Nacional contrató a un zaguero argentino (Rodrigo Erramuspe), quedó pronto Alexis Rolín, probaron con Diego Arismendi y, por si fuera poco, en el medio del viaje, surgió otro chico que deslumbró: Guzmán Corujo. Y ya nadie se acordó de Rogel.
Por estas horas Rogel, ponderado por actitudes anteriores, no quiere renovar su contrato con el club. Quiere jugar. Y pide su salida. En su entorno familiar, que desde el primer día lo impulsaron a seguir estudiando y lo acompañaron para que no abandonara los estudios, hoy analiza dejar el fútbol para profundizar en su formación académica.

El calvario de Amaral


Rodrigo Amaral. En medio de una gran polémica mediática salió de Nacional y fue llevado a Racing de Avellaneda.



Rodrigo Amaral. En medio de una gran polémica mediática salió de Nacional y fue llevado a Racing de Avellaneda.

Nacional viene cascoteado con estas historias de jugadores que se lo sacan de las narices. Le pasó con el Diente Nicolás López, lo que llevó a interrumpir las relaciones con Pablo Bentancur. Y más acá en el tiempo con Rodrigo Amaral.
La situación de Rodrigo, un jugador que prometía ser la futura estrella de los bolsos, fue traumática. Su representante Daniel Fonseca se lo llevó a entrenar solo a Maldonado. No le interesó lo que pensaba ni su club ni la selección. Amaral siguió de ojos cerrados a Fonseca. Previo al Mundial sub 20 de 2017 dijo que a Nacional no volvía. Después del torneo de Corea del Sur se lo llevaron a Racing de Avellaneda, donde no jugó en el plantel principal, disputó algunos partidos en la Reserva y ahora lo dejaron fuera de todo. Rompió con Fonseca y extraña sentirse jugador. Todo esto con apenas 20 años. ¿Qué será de su futuro? Se desconoce.

El viaje a Turquía de Mathías Olivera


Mathías Olivera, fue a Turquía, pasó el control médico, y se volvió, su pase es un misterio


Mathías Olivera, fue a Turquía, pasó el control médico, y se volvió, su pase es un misterio

De la mano del caso Amaral fue Mathías Olivera. El lateral fue sacado de Nacional y realizó un curioso y comentado viaje a Turquía para fichar por Galatasaray.
El hecho es que el juvenil viajó con su padre. Según la prensa de Turquía, Olivera fue sometido a las pruebas médicas de rigor, las que fueron superadas sin inconvenientes. Todo estaba encaminado para la firma del contrato que finalmente no cristalizó.
Con el paso de las horas se conocieron más detalles. La prensa turca informó que el jugador pasó el reconocimiento médico pero que viajó a Montevideo sin firmar el pase. ¿Motivos? El padre del jugador comprobó que le habían modificado las bases económicas acordadas de palabra antes de emprender el viaje. Terminó fichando en Getafe.

Ardaiz desaparecido


Durante dos largos meses la atención estuvo centrada en el polémico caso Rodrigo Amaral. Que firmaba contrato, que el empresario Daniel Fonseca pagaba la cláusula de salida y se lo llevaba. Hasta que explotó la bomba cuando el contratista lo sacó del club y se lo llevó a Maldonado a prepararse con el entrenador Andrés Barrios.
Y mientras todo esto ocurría, nada se sabía del futuro de otro de los juveniles que se consagró campeón Sudamericano con la celeste: Joaquín Ardaiz.
El Pájaro fue comprado por un grupo inglés que lo hizo pedir pase para El Tanque Sisley, y su destino era desconocido. Durante un mes en Danubio no tenían ni idea donde andaba y lo poco que se sabía era lo que expresa el jugador a través de sus redes sociales. Estaba de vacaciones en Europa. Finalmente, y luego de figurar en la órbita de Barcelona, Atlético de Madrid, Liverpool y Porto y ser presentado como el nuevo Ibrahimovic, el grupo que lo compró lo colocó en Royal Antwerp de Bélgica.

El caso Santiago Silva


Santiago Silva, autor del primer gol, celebra junto a Joaquín Boghossian

El delantero pertenecía a Danubio. Según los dirigentes del elenco de la Curva el jugador estuvo dos años lesionado y le pagaban un buen salario mensual (se informó que era $ 40 mil). Cuando se recuperó y con escasos minutos en el primer equipo su representante Gonzalo Madrid pidió US$ 5 mil de salario. No hubo acuerdo. Esperaron que el jugador quedara libre y sus representantes se lo llevaron a Peñarol sin costo.
En los aurinegros jugó poco. Silva deambuló después por Universidad de San Martín de Perú (fue goleador del torneo de liga), Cerro, Sporting Cristal, América de Cali y la Universidad de Concepción.

Gonzalo Latorre de Peñarol a Atenas

Gonzalo Latorre era una de las figuras con más proyección en las formativas de Peñarol. Sorpresivamente firmó un contrato de seis meses con Atenas de San Carlos. A partir de ahí comenzó un martirio para el joven talento que integró la sub 17 que jugó el último Mundial, y quedó afuera en el último corte de la sub 20.
El jugador señaló que entrena separado del plantel de Cruzeiro. "Estoy hace 2 años sin jugar por cosas oscuras. Entreno separado del grupo".
En declaraciones a los programas Fox Sports Radio de Fox Sports y Tirando Paredes de AM 1010, Latorre denunció que hace un año que intenta comunicarse con Fonseca para cobrar el 20% que le corresponde por su transferencia "pero no da la cara", expresó. Luego agregó: "Mi padre va a la casa y se esconde. El día de su cumpleaños fue y no salió. Estaba ahí porque estaban sus autos. Él le reclama al presidente de un club que pague el 20% pero él nunca lo hizo conmigo".

Coya y García, ¿a la Liga Universitaria?

Los últimos casos que se recuerdan de juveniles que se perdieron por decisiones apresuradas o mal asesorados son los de Gianluca Coya y Pablo García que jugaban en Liverpool.
El presidente del club, José Luis Palma, explicó en Punto Penal: "La familia automarginó a Coya de Liverpool, no fue el club. Después de lo que pasó con la ida de Pablo García, nos reunimos con los padres de Coya. Le plantee de qué lado estaban. 'Estamos de acuerdo con Fonseca', me dijeron. Nosotros lo formamos durante varios años y ellos pretendían que lo hiciéramos dos años más, hasta que cumpliera los 18 para que se vendiera. Se comunicaron con el coordinador de juveniles para decirle que no iba a jugar más en el club. Formar jugadores para que después el fruto de ese trabajo, no quede en la institución, no. Yo tengo que marcar la cancha y tengo que ser justo con el resto de los jugadores que pasaron durante todos estos años y que firmaron sus contratos con esas cláusulas a cinco años y todos se han vendido".
Con el correr de los días se inforó que Coya y García analizaban jugar en la Liga Universitaria.
Como se puede apreciar, no todos los casos son iguales. Tampoco hay soluciones mágicas. Muchas veces hay que ponerse en la piel del que vive la situación en carne propia. Pero hay muchos puntos en común en todas estas historias. La inmensa mayoría de los jóvenes siguen ciegamente los consejos de sus representantes, muchos de los cuales miden el tema en cuestiones de euros.
De Suplemento Referi el pais

sábado, 21 de abril de 2018

Imagen de Deportista o Atleta y El Rendimiento


Lo esencial que estaba compartiendo con un amigo, de un libro que traje de EUU, por q acá no esta, de Adyashanti, es que vamos formamos imágenes de nosotros mismos, y vivimos en función ellas, y Adyashanti cuenta que esas imágenes son rígidas que nos traen unas emociones que queremos volver a sentir, pero la evolución del tiempo y el deterioro corporal se empiezan a disociar, cuando nos exigimos con esa imagen de atletas futbolistas que tenemos y nuestro cuerpo no puede rendir, llegando a lesionarse, enfermarse etc.
A veces pasa a muchos en atletas mayores o deportistas, retoman actividades fisicas deportivas,  les cuesta NO formarse una imagen de súper atletas, o superdeportistas, cuando bajan unos minutos, o practican un deporte determinado, que se hacen una imagen de si mismo que los hace sentirse bien, a veces se llega a auto engañarse, he visto como se lookean, mujeres y varones de mas de 40 años como si tuvieran 18, pero tarde o temprano esa imagen no podrá ser acompañada por el rendimiento, y si quieren mantenerla vendrán las nanas, conflictos.
Un ejemplo es llegar al extremo de compararse con los tiempos grupales de franjas etareas, donde 47 o 48 minutos creemos son tiempazos, y la verdad q si para determinada edad, pero como atletas de competencia, no existe, o si se dijeran esos tiempos en ámbitos competitivos, seguro daría vergüencita, si realmente se vieran jugar algún deporte competitivo, con la lentitud y descoordinación que se empieza a tener después de los 35 años (esa es la edad que los profesionales del futbol dejan su actividad) por eso me siento hasta agresivo con aquellos que se les quiere formar esa imagen o chips, por que no solo no fomentamos la actividad física con adultos por esos motivos, sino que es perjudicial la formación de imagen, después se llega a grandes extremos por sostenerlas, en otros ámbitos me a pasado de ver trampas, dopaje, o discriminación de adultos por bajos rendimientos, factores totalmente contrarios al fomento de la actividad física para la mejora de la calidad de vida, física mental y social. Lo positivo(segrega hormonas del placer y de felicidad, se descansa mejor, mejora el estado fisico, su rendimiento, evitando las enfermedades no trasmisibles, elimina toxinas , equilibra y armoniza la mente y las emociones, socializa y flexibiliza las relaciones humanas.)
Estos conflictos si se toman como aprendizajes es sumamente liberador, el darse cuenta que no debes sostener imagenes, estructuras de chips, en ningun ambito, ni de atltea, no de persona adinerada, ni de persona segura, ni de poseedor de conocimiento, en definitiva de tener y mantener ningun atributo q traiga energias de otros, ojo, no rechazar esos engranajes cuando los descubrimos, por q ese no es el camino, eso solo los fortalecera, solo darte cuenta, y ahi cuando cesan las tensiones, vivenciamos unas sensaciones q nos aproximan a lo que realmente somos.
Acá comparto imágenes de ese fragmento del libro, es a nivel de evolución espiritual, (se que es contradictorio llamarlo así), pero habla en ese sentido ya que todo esta unido a todo.









lunes, 16 de abril de 2018

Qe hacer cuando estoy pasando mal?


Generalmente, cuando nos sucede algo que genera una emoción que rechazamos en nosotros, inmediatamente queremos deshacernos de ella, queremos crear un nuevo programa de encare a la situación que generó eso que nos  desagrada, queremos tomarlo como aprendizaje, queremos cambiar el contexto q generó eso, la gente, el lugar, el espacio, el amigo, la pareja, y esta bien tomar la decisión de un cambio, pero lo mas importante es un cambio interno, pero no de chips, no de programa sino que realmente sea un cambio de conciencia , donde yo sea menos yo.
Lo peor q podemos hacer es tener un maquillaje exterior y seguir igual por dentro, por eso lo mejor es abrazar esa emoción que rechazo, estar con ella , darle espacio, quizas esa situacion te esta conectando con muchos rechazos q has tenido en tu vida, o cuando te has sentido cuestionado,  no querido y esa sensacion la guardaste an profundo q solo esta oportunidad te lo hace ver, te lo hace salir a flote con el fin sagrado de sanar, y que eso te tenga presente, que no se te dispare la cabeza con nuevos proyectos e historias, y estando presente actuar y responder, venga lo que venga, sin ninguna conducta preestablecida, fresco y disfrutar ese estar acá, sin dramas , a la larga veráz que ese conflicto que rechazaste fue un gran amigo que te sacó del piloto automatico en que venias viviendo, estando mas vivo, mas abierto, mas conciente, mas amoroso hacia ti y hacia lo que te rodea.
G. H.
Si te sirvió p algo comparte, quizás le pueda servir a otro, esa es la razón por la cual comparto yo

jueves, 12 de abril de 2018

Alimentarse de manera saludable


La nutricionista Mayra López, integrante del equipo especializado de 
ANDA,  reveló las claves para terminar la pelea con la balanza.
Verse bien no es igual a estar saludable. En el marco de su 85° aniversario, la Asociación Nacional de Afiliados (ANDA) celebró el Día Internacional de la Mujer invitando a sus socias y funcionarias a un encuentro donde la nutricionista Mayra López y la presidenta de la Organización de Mujeres Empresarias del Uruguay (OMEU), Elena Tejeira, presentaron las claves para modificar conductas en relación a los alimentos y lograr una dieta balanceada.
“Los hábitos saludables deben mantenerse siempre. Muchos quieren bajar de peso cuando se acerca el verano y se frustran porque no cumplen con su objetivo a tiempo. No hay que esperar a que llegue una fecha en particular, se debe empezar cuanto antes y con una dieta balanceada que impida que la persona pase hambre”, detalló López.
Durante el evento, que contó con la presencia de la presidente y del vicepresidente de ANDA, Elisa Facio y Fernando Abi Saab, la experta puso énfasis en la necesidad de consultar a un especialista antes de comenzar cualquier régimen. “Las necesidades nutricionales dependen de la edad, del sexo, de las actividades y de las patologías asociadas”, puntualizó.
El control de la voluntad, los componentes emocionales, la ansiedad y el tiempo, son factores que pueden condicionar e influir en aquellos que están o deseen someterse a un régimen alimenticio saludable. Los hábitos se modifican a los tres o cuatro meses de haber iniciado el proceso, y solo se asientan después del año.
“Muchos dejan de consumir refrescos y grasas para empezar a comer verduras. Lo que sucede, en muchos casos, es que luego vuelven a ingerir comidas desbalanceadas. Por ello es importante plantearse metas a corto y mediano plazo, para que los cambios sean progresivos y sostenibles en el tiempo”, indicó.
Hay seis aspectos a reconocer para sostener una dieta saludable.
1. Bajar de peso va más allá de una cuestión estética.
“Mantenerse saludable eleva el autoestima y brinda una mejor calidad de vida”.
2. Entender que la alimentación está vinculada con los estados emocionales.
“El estrés, la angustia, la ansiedad y los vínculos con el entorno condicionan la forma en que nos alimentamos. Es importante lograr el equilibro para que la parte alimenticia no se vea afectada o condicionada”.
3. Buscar tiempo para alimentarse.
“El estilo de vida puede ser un limitante para la alimentación. Es necesario tomarse el tiempo para hacer las cuatro comidas, elaborar cada ingesta y planificar el menú”.
4. El mito de no comer para adelgazar.
“Hay quienes piensan que adelgazarán si no comen pero el organismo no funciona así. Estamos diseñados para comer cada tres o cuatro horas. Cuando el cuerpo no recibe alimentos, el metabolismo se activa como un estado de reserva. Entonces, cuando la persona come el organismo lo guarda, porque interpreta que luego pasará muchas horas sin tener alimentos”.
5. La clave también está en las ingestas y el tipo de colaciones.
“No es lo mismo merendar un alfajor que comerse una manzana o un yogurt. Hay que tener cuidado de no pasar todo el día comiendo porque posiblemente la ingesta calórica sea excesiva. Por eso es necesario adecuar los planes alimenticios”.
6. Leer las etiquetas de los alimentos.
“Una forma fácil de entender lo que contiene el producto es leer la lista de ingredientes. Debemos estar alertas en caso de contengan aceite, grasa vacuna, margarina, azúcar o harina. La tabla nutricional profundiza sobre las cantidades y las calorías que aporta cada componente. El decreto sobre etiquetado de alimentos aplicado en Uruguay es muy útil porque ilustra a la población y simplifica la tarea de interpretar la tabla. Es una forma visual de mostrar que un producto tiene alto contenido en sodio, sal o grasas, que en definitiva son los componentes cuyo consumo excesivo afecta la salud”.
Guía para comer de forma balanceada
Carnes
“Es habitual que los uruguayos ingieran carne en el almuerzo y en la cena. Lo recomendable es consumirla una vez al día, porque con eso ya se cubre la necesidad de proteínas. Es importante variar los tipos de carne. Las más indicadas son las blancas, con énfasis en el pescado. Entre los mejores están el atún, la sardina, la palometa y el salmón, ya que contienen mayor cantidad de Omega 3, 6 y 9, que ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares”.
Verduras y frutas
“Por sus vitaminas y minerales, las verduras y frutas integran uno de los grupos que deben consumirse en mayor cantidad. El Ministerio de Salud Pública aconseja ingerir cinco porciones de frutas y cinco de verduras por día. Es importante variar los colores, porque eso determina el aporte de diferentes nutrientes. Estos alimentos, al ser ricos en fibras, ayudan a preservar la flora intestinal, previenen enfermedades asociadas con el sistema digestivo y brindan sensación de saciedad”.
Cereales
“Deben consumirse al menos entre cuatro y seis porciones diarias. Son fuente de energía y los necesitamos para que nuestro cuerpo funcione de forma óptima. Es preferible elegir granos integrales porque contienen mayor valor nutricional. Deben ser evitados cuando están asociados en preparaciones con grasas”.
Lácteos
“Como aportan proteína, pueden consumirse dos veces por día. Una porción, por ejemplo, sería un vaso de yogurt, una taza de leche o dos fetas de queso”.
Líquidos
“Es recomendable beber dos litros de agua por día. No se debe llegar a tener sed. Cuando sentimos sed es porque el cuerpo está deshidratado. Las reacciones químicas que suceden en nuestro cuerpo necesitan un medio acuoso, por lo que la falta de agua afecta el funcionamiento del organismo. Su ingesta también incluye infusiones como té, mate y café; y jugos naturales sin azúcar, que además aportan nutrientes como vitaminas, minerales y fibra”.
Frutos secos
“Son otra fuente de aceites esenciales, es decir, de grasas buenas, que son las que protegen las paredes de las arterias para que no se obstruyan”.
Aceites de origen vegetal
“Aceites de oliva, altoleico, girasol y maíz, son muy buenos para la salud, siempre que se consuman crudos, es decir, que no se calienten, porque eso cambia su composición química. Las frituras, por ejemplo, están asociadas con enfermedades cardiovasculares. Dos cucharadas por día pueden ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares y mejorar el tránsito intestinal, la piel y el cabello”.
Lo que debe evitarse en la dieta
1. Sal
“No se debe ingerir más de una cucharadita de sal fina al día. No podemos olvidar que los alimentos procesados como el pan ya contienen sal. Su consumo excesivo tiene efectos vinculados con la hipertensión, infartos, problemas renales y retención de líquido”.
2. Embutidos, fiambres y quesos
“Además de grasa, contienen gran cantidad de sal”.
3. Azúcar
“Al igual que la sal, muchos de los productos que consumimos, como panificados, galletitas, chocolate, golosinas, tienen azúcar y en grandes cantidades. No debemos consumir más de 25 gramos diarios o 6 cucharadas de café. Su exceso puede derivar en numerosas patologías como obesidad, diabetes, deterioro de piezas dentales y problemas renales”.
4. Refrescos, enlatados, sopas instantáneas, cubitos de caldo, snacks
“Son los productos que más cantidad de sodio tienen. Su consumo excesivo está asociado con la aparición de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión”.
5. Carnes rojas
“Por su alto nivel de grasas saturadas, deben evitarse especialmente cortes como el asado”.
6. Grasas
“Las grasas saturadas (de origen animal) y las grasas trans son las peores. Se recomienda un consumo diario que oscile entre 15 y 22 gramos por día. Consumidas en exceso elevan el colesterol y los triglicéridos, provocando la obstrucción de las arterias y consecuencias como infartos, obesidad, diabetes y problemas intestinales”.
7. Alimentos ultra procesados
“Son los que tienen más procesos y productos químicos. En su producción se forman compuestos que no son saludables, como los ácidos grasos trans. Por ejemplo la margarina, que es la transformación semisólida del aceite.